Llevé un par de pendientes pesados de oro de 18 quilates, muy preciados para mí, para pagar mi hipoteca; las palabras del tasador me hicieron temblar en medio de la venta.
Llevé un par de pendientes pesados de oro de 18 quilates, muy preciados para mí, para pagar mi hipoteca; las palabras del tasador
[...]








